Para Iris Gargano
Tres llamadas, tu documento y tu cuenta, ordenados en un solo lugar.
Podés leerlo en partes. A tu ritmo.
Parte 1
Antes de decirte lo que veo, te devuelvo lo que dijiste vos.
Tu camino, en cuatro momentos
27 de agosto
"Me siento más natural."
Dos mujeres te escribieron y una ya es tu clienta. Y dijiste algo clave: "Mi avatar no es la ejecutiva directa."
24 de septiembre
"Nunca lo elegí."
Te animaste a decirlo. Y cuando te pregunté qué te enciende, apareció enseguida: correr, cocinar sano, la filosofía estoica.
Tu documento
"Muchas cosas que publicaba eran correctas, pero no me movían por dentro."
Y escribiste seis frases que son tuyas. Las vas a encontrar más adelante.
30 de septiembre
"Vengo con más claridad."
No querés tirar lo que construiste: querés integrarlo. Y pediste hacerlo acompañada, no sola.
Lo pensaste el 24 de septiembre. Y en tu documento escribiste que no querés hacerlo.
No hay que empezar de cero. Hay que ordenar.
Parte 2
En tu documento me hiciste preguntas. Acá van mis respuestas. Vos decidís qué te sirve.
"¿Qué parte de mi trabajo es realmente mía?"
Lo escribiste vos misma, y es tu respuesta:
"Trabajo mucho con palabras como «debo», «no puedo», «soy egoísta», porque suelen contener reglas no examinadas."
Tu documentoUn ejemplo tuyo: una manager te dijo que poner límites la volvía egoísta. Vos le preguntaste: "¿Qué es para ti el egoísmo?" Como dijiste, es una pregunta que la mayoría de los coaches no hace.
"¿Puedo integrar lenguaje, filosofía, cuerpo y hábitos sin hacer una mezcla incomprensible?"
El liderazgo, el cuerpo, la cocina o la salida a correr son lugares donde aparece la misma frase: "no puedo", "tengo que". Vos trabajás esa frase. El lugar cambia. Así no es una mezcla: es una sola cosa vista desde varios lados.
Y tu filosofía ya está escrita
No estamos condenadas a ser el producto definitivo del contexto en el que crecimos.
"Esto me cuesta" no es lo mismo que "no soy capaz".
Muchas veces miramos la prueba equivocada para saber si estamos mejorando.
Una vida que de verdad se parece a vos pide una dosis de coraje y de riesgo.
El cuerpo, las rutinas y la forma en que nos nutrimos son parte de la persona que construimos.
Una acción valiosa no puede depender del todo de la reacción del otro.
"¿El problema es el nicho, o cómo explico el resultado?"
El 27 de agosto me contaste qué logran tus clientas. Mirá la diferencia entre cómo lo decís hoy y cómo lo viven ellas:
Cómo lo decís hoy → cómo lo viven ellas
La filosofía no se va: es el cómo. Lo que ellas compran es lo que cambia en su vida.
"¿Qué debería cambiar en mi contenido para que se entienda enseguida qué hago?"
Como "Dopo il lavoro non riesci a staccare?". Y tu página explica muy bien lo que hacés.
Me dijiste que, si pudieras, harías contenido preparándote para correr o cocinando. Ahí probaría algunos reels.
Hoy está en el segundo botón. Es la que mejor te explica.
"¿Tiene sentido explorar una segunda oferta en paralelo?"
Primero una sola, bien armada. Y la armamos juntos, como me pediste.
De tus seis frases, esta es para ahora
Esperar garantías completas puede convertirse en una forma de no moverse.
Iris Gargano, en su documentoParte 3
Para armar tu oferta necesito saber dónde estás hoy. Vos y tu negocio.
Un puente te une o te separa. Este te muestra dónde estás (tu punto A) y hacia dónde querés ir (tu punto B). Son 4 minutos, y me sirve para preparar nuestra próxima llamada.
Paso 1
Mové cada barra del 0 al 10. Sin pensarlo mucho: lo primero que te sale es lo más honesto.
Paso 2
Si pudieras mejorar una sola área, ¿cuál haría mejorar también a las demás?
O tocá una de estas:
Paso 3
Parte 4
Del punto A al punto B, un paso a la vez. Con tus palabras.
Tu punto A
Tu punto B
Las dos frases son tuyas, de tu documento.
El camino, paso a paso
Esta semana
Por quéEs el 50 y 50 que te conté: la mitad sale de lo que te gusta, la otra mitad de las clientas que ya te pagaron. Así la dirección no es solo una idea: tiene pruebas.
La próxima llamada
A quién ayudás, para qué y qué cambia en ella. Lo dijiste vos el 30/09: "primero el posicionamiento".
Después
Simple al principio, para probar si la gente la quiere. Después se construye el resto.
A tu ritmo
Contenido que lleve a esa oferta, con tus escenas. Y el español cuando vos lo decidas: primero encontrás tu forma, después la llevás al español, en tu misma cuenta.
La decisión no tiene que ver con la velocidad.
Te lo dije el 30/09Tu parte, esta semana
Cuando me las mandes, te escribo para la llamada. Ahí empezamos a armar tu oferta.
Todo, en una pantalla
Una pregunta: cómo empezar sin tirar todo lo que hiciste.
Lo que te enciende (correr, cocinar, la filosofía) y tu centro: las palabras que encierran.
Seguir en tu cuenta, hacerlo acompañada y a tu ritmo.
Tu Puente y tu lista. Después, la llamada y tu oferta.
Un puente te une o te separa. Depende de vos.
Sr. Welter Escribirme por WhatsAppWhatsApp